Figuras Sin Forma

de México a Buenos Aires

sábado, noviembre 07, 2009

San Yonki

San Yonki

1- Amarás las drogas sobre todas las cosas.
2- No tomarás whiskey en vano.
3- Santificarás los sábados por la noche.
4- No escupirás a tu padre ni a tu madre (bueno, sólo si se lo merecen).
5- No matarás cucarachas descalzo.
6- Cometerás actos impuros y te reirás con tus amigos de ellos.
7- No robarás tucas.
8- No mentirás sobre tus gustos musicales.
9- Consentirás pensamientos y deseos impuros y ejecutarás el sexto mandamiento.
10- Codiciarás la cuenta de banco de Yoko Ono.

viernes, noviembre 06, 2009

MICHAEL SMITH DUB POET

YouTube - MICHAEL SMITH DUB POET

jueves, noviembre 05, 2009

ruso


, originalmente cargada por .: Jess :..

domingo, noviembre 01, 2009

MPMPvol6


MPMPvol6, originalmente cargada por trocasni.

MPMPvol6

Leen
Alfredo Jaramillo
Carlos Godoy
Nicolás Castro

Canta;
Lucio Mantel

Diseño: Cap.Solo

jueves, octubre 29, 2009

métodos revolucionarios

El 8 de enero de 1971, mediante una encomienda remitida a la terminal de ómnibus de Rosario, el ERP devolvió un paquete con armas de colección, expropiadas anteriormente por error a un particular, ya que "son muy antiguas y no sirven para la guerra revolucionaria".

martes, octubre 27, 2009

qué foto!!

en esa chevy viajamos, cuando le ganamos a chaca.




uno de los días más grosos que viví como hincha del bohemio

Juana Bignozzi, me encanta

Entrevista a Juana Bignozzi, por Inés de Mendonça, Santiago Llach y Juan Diego Incardona

lunes, octubre 26, 2009

Este miercoles


Este miercoles, originalmente cargada por trocasni.

PRESENTACIÓN DEL LIBRO Taper Ware, yo, voy.

n

jueves, octubre 22, 2009

creer o chocar

En lo que creo

Por J. G. Ballard

Creo en el poder de la imaginación para rediseñar el mundo, para liberar la verdad que vive dentro nuestro, para contener la noche, para trascender a la muerte, para encantar a las autopistas, para congraciar a los pájaros, para ganarnos la confianza de los locos.

Creo en mis propias obsesiones, en la belleza del choque de autos, en la paz del bosque sumergido, en la excitación de un balneario desierto, en la elegancia de los cementerios de automóviles, en el misterio de los estacionamientos para coches de varios pisos, en la poesía de los hoteles abandonados.

Creo en las pasarelas olvidadas de Wake Island, que apuntan al Pacífico de nuestras imaginaciones.

Creo en la misteriosa belleza de Margaret Thatcher, en el arco de sus fosas nasales y el brillo de su labio inferior; en la melancolía de los conscriptos argentinos heridos, en las sonrisas hechizadas del personal de las estaciones de servicio; en mi sueño sobre Margaret Thatcher siendo acariciada por ese joven soldado argentino en un motel olvidado, observados por un empleado de estación de servicio tuberculoso.

Creo en la belleza de todas las mujeres, en la perfidia de sus imaginaciones, tan cercana a mi corazón; en la unión de sus cuerpos desencantados con las encantadas cintas de las cajas de supermercado; en su cálida tolerancia a mis perversiones. Creo en la muerte del mañana, en un tiempo exhausto, en nuestra búsqueda de un nuevo tiempo en las sonrisas de las azafatas y los ojos cansados de controladores aéreos en aeropuertos fuera de temporada.

Creo en los órganos genitales de los grandes hombres y las grandes mujeres, en las posturas corporales de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y Lady Di, en los dulces hedores que emanan de sus labios cuando se ponen frente a las cámaras de todo el mundo.

Creo en la locura, en la verdad de lo inexplicable, en el sentido común de las piedras, en la locura de las flores, en la enfermedad guardada para la humanidad por los astronautas del Apollo.

Creo en nada.

Creo en Max Ernst, Delvaux, Dalí, Tiziano, Goya, Leonardo, Vermeer, De Chirico, Magritte, Redon, Durero, Tanguy, Cheval, las Watts Towers, Boecklin, Francis Bacon, y todos los artistas invisibles que están en instituciones psiquiátricas del planeta.

Creo en la imposibilidad de la existencia, en el humor de las montañas, en el absurdo del electromagnetismo, en la farsa de la geometría, en la crueldad de la aritmética, en las intenciones asesinas de la lógica.

Creo en las mujeres adolescentes, en su corrupción por la propia postura de sus piernas, en la pureza de sus cuerpos desordenados, en los rastros de sus genitales dejados en baños de moteles gastados.

Creo en el vuelo, en la belleza del ala, y en la belleza de todo lo que alguna vez ha volado, en la piedra arrojada por el niño pequeño que lleva consigo la sabiduría de hombres de estado y parteras.

Creo en la amabilidad del escalpelo del cirujano, en la geometría sin límites de la pantalla de cine, en el universo oculto dentro de los supermercados, en la soledad del sol, en la cháchara de los planetas, en lo repetitivo de nosotros mismos, en la inexistencia del universo y el aburrimiento del átomo.

Creo en la luz que las grabadoras de video proyectan en las vidrieras de los negocios, en los conocimientos mesiánicos de los radiadores de los coches de showroom, en la elegancia de las manchas de aceite en los hangares de los 747 estacionados en aeropuertos.

Creo en la no existencia del pasado, en la muerte del futuro, en las infinitas posibilidades del presente.

Creo en la degeneración de los sentidos: en Rimbaud, William Burroughs, Huysmans, Genet, Celine, Swift, Defoe, Carroll, Coleridge, Kafka.

Creo en los diseñadores de las pirámides, del Empire State Building, del Fuehrerbunker de Berlín, en las pasarelas de Wake Island.

Creo en los olores corporales de Lady Di.

Creo en los próximos cinco minutos.

Creo en la historia de mis pies.

Creo en las migrañas, el aburrimiento de las tardes, el miedo a los calendarios, la traición de los relojes.

Creo en la ansiedad, la psicosis y la desesperación.

Creo en las perversiones, en el enamoramiento con los árboles, en las princesas, los primeros ministros, las estaciones de servicio abandonadas (más hermosas que el Taj Majal), las nubes y los pájaros.

Creo en la muerte de las emociones y el triunfo de la imaginación.

Creo en Tokio, Benidorm, La Grande Motte, Wake Island, Eniwetok, Dealey Plaza.

Creo en el alcoholismo, las enfermedades venéreas, la fiebre y la fatiga. Creo en el dolor. Creo en los chicos.

Creo en los mapas, los diagramas, los códigos, los juegos de ajedrez, los acertijos, la tabla de horarios de las aerolíneas, los indicadores de los aeropuertos. Creo en todas las excusas.

Creo en todas las razones.

Creo en todas las alucinaciones.

Creo en todas las furias.

Creo en todas las mitologías, recuerdos, mentiras, fantasías, evasiones.

Creo en el misterio y la melancolía de una mano, en la amabilidad de los árboles, en la sabiduría de la luz.


sacado de acácras

jueves, octubre 08, 2009

MPMP volumen V


MPMPvol5 a s, originalmente cargada por trocasni.

Con Alvy Singer cantando al final de esta edición, todo un lujo.
saludos